jueves, 8 de octubre de 2015

No salí tan mala para hacer "El Verso"



Hace mucho tiempo descubrí que en la magia de las letras formando palabras un mundo fantástico me esperaba. Descubrí que detrás de tapas y en cientos de hojas me encontraba al resguardo del mundo real.
Luego sentí que a través de esas palabras podía expresarme, sin tapujo alguno, sin temor a herir, sin temor a salir herida. Es así que esas palabras hechas sentimientos se encuentran al amparo de mis cuadernos, anotadores,  por donde sea que exista un lugar en casa, carteras, bolso de viaje, allí están, tenemos una relación fiel. No nos abandonamos, solo nos tenemos.
La pasión por la lectura y por escribir me han llevado por distintos destinos, recorro caminos que me devuelven historias.  Aprendí a vivir distinto, a veces raro, mis ojos captan la vida desde otro punto, mal o bien eso no se discute solo que desde otro punto. Siempre digo no crean en mi versión sobre este mundo, mis lentes están fallados.
Hace un tiempo comencé a compartir con algunos de Ustedes esos “escritos”, entonces me acompañan a reír, llorar e imaginar esas historias que se hacen vida cada vez que alguien las lee.
Un día desperté queriendo parir versos y decidí enviar uno de ellos a concursar, resulto ser un concurso en España, tuve miedo, me arrepentí, pase por estado de ansiedad, nervios, hasta que el día que los capullos se abren en flor, un 21 de Septiembre, me notifican que fui mamá, del más imperfecto, simple y bello poema.
Les comparto parte del libro, gracias, gracias por respetar mis locuras.